La Grieta: arquitectura para sentir la luz

Un proyecto para aprender haciendo

El Pabellón La Grieta, desarrollado por CEDIM en colaboración con WEYES Estudio y estudiantes de arquitectura, entiende la arquitectura como una práctica colaborativa y experiencial. El proyecto funciona simultáneamente como una pieza construida y como un ejercicio académico alrededor de la sostenibilidad, la conciencia material y la relación entre luz, tiempo y espacio. El proceso vinculó diseño, construcción y aprendizaje mediante el contacto directo con los sistemas materiales.

Madera con una lógica renovable

La construcción utiliza un sistema de bloques de madera interconectados (BME), elaborado a partir de recursos forestales gestionados responsablemente en la Sierra de Durango. Su ligereza y adaptabilidad responden a una visión de construcción consciente y permiten reducir la huella de carbono. Para los estudiantes, el material también se convirtió en una herramienta de aprendizaje que permitió explorar otras formas de construir y, al mismo tiempo, generar una atmósfera cálida y habitable.

Construir como parte del aprendizaje

El pabellón fue construido íntegramente por los estudiantes durante un proceso de tres semanas, bajo la supervisión de profesores y colaboradores. Desde las primeras etapas, el taller combinó formación teórica y práctica: herramientas, documentación arquitectónica, normativas, gestión y lógica constructiva fueron aprendidas directamente en el proceso. En el sitio, el equipo participó en la distribución, nivelación, excavación, cimentación y montaje secuencial de aproximadamente 3,000 bloques de madera.

Arquitectura para contemplar

En el interior, la oscuridad y la luz construyen un recorrido casi laberíntico que invita a prestar atención a sombra, textura, silencio, escala y materialidad. Más allá de su carácter temporal, La Grieta se convirtió en una plataforma de aprendizaje colectivo donde la construcción sostenible y la experimentación material se relacionan con la responsabilidad social y ambiental de la arquitectura. El proyecto muestra cómo construir también puede ser una forma de aprender, colaborar y comprender el espacio.

Una grieta que captura el tiempo

La experiencia espacial se concentra en un volumen oscuro atravesado por una estrecha abertura: la “grieta” que da nombre al proyecto. Su posición fue determinada mediante estudios solares para captar el desplazamiento de la luz durante el día. Conforme el sol avanza, la iluminación recorre las superficies de madera y modifica continuamente la atmósfera interior. El resultado convierte al pabellón en un espacio cuya percepción cambia según la hora, la estación y la experiencia de cada visitante.

Referencia: https://www.archdaily.com/1185419/la-grieta-pavilion-centro-de-estudios-superiores-de-diseno-de-monterrey-cedim-plus-weyes-estudio?ad_source=search&ad_medium=projects_tab

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Estudio Lofft