Rehabilitación del Intercambio de Orrios, Teruel

Una arquitectura que vuelve a abrirse

En Orrios, Teruel, el antiguo edificio del Intercambio recupera su papel dentro de la vida del municipio tras décadas de abandono. Oscar Escuder Arquitectura parte de la tipología tradicional del conjunto Intercambio–Ayuntamiento, reconocible por su logia renacentista de arcos de mampostería, para convertir un inmueble deteriorado en un centro cultural y dos viviendas municipales asistidas. La intervención busca devolver actividad al edificio sin borrar las distintas etapas que forman parte de su historia.

La historia como herramienta de diseño

Una fotografía de 1930 resultó determinante para entender cómo recuperar el acceso original. La imagen reveló que, antes de la ampliación de hormigón, un muro escalonado funcionaba como tribuna exterior y mantenía despejados los arcos de la logia. Las exploraciones realizadas durante la investigación confirmaron que aquella estructura permanecía bajo las capas añadidas con el tiempo. Recuperarla permitió no solo rescatar un elemento histórico, sino replantear por completo la relación del edificio con el espacio público.

Una plaza entre dos edificios

La eliminación de las antiguas escaleras de hormigón libera nuevamente la logia y permite que el espacio entre el Intercambio y su edificio gemelo se convierta en una plaza de transición. Una nueva plataforma de travertino Teruel funciona como atrio exterior y extiende la actividad del centro cultural hacia el espacio urbano. La escalera lineal de travertino, alineada con la construcción vecina, completa una intervención que convierte el acceso en un lugar de encuentro y no únicamente en un punto de entrada.

Lo existente encuentra una nueva vida

La rehabilitación también interviene en la estructura para recuperar aberturas originales y adaptar el edificio a sus nuevos usos. La cubierta de la logia incorpora vigas y tablones de madera, mientras los forjados de las viviendas fueron reforzados para responder a las nuevas necesidades. En el interior, un auditorio, una biblioteca en entresuelo y espacios de servicio articulan el centro cultural, con soluciones diseñadas específicamente para el proyecto.

Patrimonio que vuelve a ser cotidiano

Madera, acero, contrachapado de abedul y travertino Teruel construyen una materialidad sobria que acompaña la arquitectura existente. El mobiliario a medida integra incluso instalaciones y elementos funcionales, evitando que las necesidades contemporáneas compitan con el carácter histórico del inmueble. El resultado va más allá de conservar una pieza patrimonial: convierte un edificio que permaneció cerrado durante años en un lugar activo, incorporando cultura, vivienda y espacio público a la vida cotidiana de Orrios.

Referencia: Rehabilitación del edificio de la Bolsa Orrios / Oscar Escuder Arquitectura | ArchDaily

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