El paisaje como punto de partida
Ubicado en las inmediaciones de la Hacienda Sodzil Norte, el proyecto toma como referencia el patrimonio natural e histórico del sitio para desarrollar una arquitectura que dialoga con su contexto. La vegetación endémica, los árboles maduros y las antiguas albarradas se preservan como parte esencial de la propuesta, permitiendo que la nueva intervención se integre con naturalidad al paisaje.

Una composición de pabellones
La vivienda se organiza mediante un conjunto de pabellones independientes que reinterpretan la distribución de las tradicionales haciendas yucatecas. Esta estrategia favorece recorridos abiertos y una relación constante con el exterior, mientras un antiguo acueducto se transforma en espejos de agua que refrescan el ambiente y articulan los distintos espacios del proyecto.

Espacios que conectan con el entorno
Pasillos, patios y terrazas eliminan los límites entre interior y exterior para privilegiar la ventilación, la sombra y la vida al aire libre. El pabellón social funciona como el núcleo de convivencia, mientras que las áreas privadas y de servicio se distribuyen de forma independiente para ofrecer privacidad, flexibilidad y una experiencia de habitar más cercana al clima y al paisaje.

Materiales con identidad local
La selección de piedra regional, madera, acabados de cal y cubiertas ligeras retoma la tradición constructiva de Mérida desde una visión contemporánea. Más que replicar la arquitectura histórica, el proyecto recupera sus principios para crear una vivienda que equilibra confort, identidad y permanencia.

Una nueva lectura del patrimonio
Lejos de reproducir el pasado, la propuesta demuestra cómo la arquitectura contemporánea puede reinterpretar el legado de las haciendas yucatecas sin perder autenticidad. El resultado es un conjunto que integra memoria, naturaleza y diseño en una experiencia residencial profundamente vinculada con el lugar.
Referencia: Casa Sodzil / Estudio Esencial | ArchDaily






