Una pausa sensorial en Design Week
Durante la Semana del Diseño de Milán 2026, Snøhetta y USM Modular Furniture presentaron Renacimiento de lo real, una instalación multisensorial creada junto a la artista suiza Annabelle Schneider en la Fondazione Luigi Rovati. Concebido como un refugio frente a la saturación digital contemporánea, el proyecto propuso una experiencia inmersiva enfocada en recuperar la conexión física, emocional y sensorial con el entorno.
Un espacio que respira
La instalación tomó como punto de partida el icónico sistema modular USM Haller, reinterpretándolo como una estructura arquitectónica viva. Sobre la retícula metálica se desplegó una membrana textil flexible que se expandía y contraía sutilmente, creando un volumen orgánico similar a un capullo. El contraste entre la precisión industrial del acero y la suavidad de los textiles construyó un diálogo entre estructura, vulnerabilidad y percepción corporal.
Arquitectura para desacelerar
La experiencia espacial diseñada por Snøhetta transformó la instalación en un santuario temporal dentro del jardín del museo. El recorrido iniciaba con un gesto simple pero simbólico: una toalla caliente entregada a cada visitante como ritual de transición después del ritmo acelerado de la ciudad y la feria. En el interior, sonidos de baja frecuencia, aromas, iluminación tenue y superficies táctiles construían una atmósfera pensada para desacelerar y permanecer.
Sonido analógico y presencia física
Como parte del programa, el artista e ingeniero de sonido Devon ‘OJAS’ Turnbull realizó sesiones diarias de escucha de vinilos del 20 al 24 de abril, entre las 17:00 y las 18:30 horas. Más que una instalación contemplativa, el proyecto funcionó como una experiencia colectiva donde el sonido analógico y la quietud reforzaban la idea de reconectar con lo tangible.
Diseño emocional y contemporáneo
Lejos de presentar un nuevo producto, Renacimiento de lo real planteó una reflexión sobre el papel del diseño en una era marcada por la hiperconectividad. La instalación propuso una arquitectura emocional capaz de activar los sentidos y devolver protagonismo a la experiencia física, posicionando al espacio como una herramienta para reconectar con el cuerpo, la atención y la presencia.
Fuente: www.archdaily.mx






