Una instalación monumental en Milán
Durante Milan Design Week, la Piazza San Babila se convirtió en escenario de una de las intervenciones lumínicas más impactantes de la edición. Beacon, creada por el diseñador Lee Broom y producida por BROKIS, transformó uno de los puntos peatonales más transitados de Milán en una experiencia escultórica abierta al público, donde iluminación, arquitectura y arte convergieron en una sola pieza.
Luz, escala y presencia urbana
La instalación estuvo compuesta por 91 luminarias de cristal iluminadas y cientos de paneles de vidrio reciclado, configurando una estructura monumental de casi cinco metros de ancho. Inspirada en la arquitectura modernista y brutalista de mediados del siglo XX, la pieza reinterpretó el concepto tradicional de lámpara de araña a escala urbana, aportando verticalidad, ritmo y una nueva atmósfera al espacio público.
Un diseño pensado para moverse
Aunque Milán fue uno de sus escenarios más relevantes, Beacon nació originalmente en Londres durante el London Design Festival. Su traslado forma parte esencial del proyecto: una instalación concebida para viajar, adaptarse y dialogar con distintas ciudades. Más que una obra estática, funciona como una intervención viva que busca integrarse a la rutina urbana y generar encuentros inesperados con el diseño.
Circularidad como parte del concepto
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su enfoque sostenible. Una vez concluida su gira internacional, la estructura será desmontada para convertirse en una colección limitada de lámparas de mesa, prolongando la vida útil de sus materiales y transformando la instalación en nuevas piezas funcionales.
Diseño público y contemporáneo
Beacon plantea una visión del diseño que trasciende lo decorativo para convertirse en experiencia colectiva. Su presencia en Milán no solo iluminó una plaza, también abrió una conversación sobre cómo el diseño contemporáneo puede ocupar el espacio público desde una perspectiva más humana, sustentable y accesible.
Fuente: glocal.mx





