La experiencia de vivir junto al mar Báltico está definida por el contraste entre el viento, las dunas, la vegetación cambiante y las actividades como el kitesurf. Este entorno natural y dinámico fue el punto de partida para el diseño de la casa.
Tradición y Estructura: La Armonía del Tejado de Paja
Ubicada directamente en las dunas, la casa es una estructura lineal y esbelta con tejado de paja, elegida por su sintonía estética con la arquitectura tradicional local. El objetivo fue crear una cómoda residencia vacacional para una familia aficionada al kitesurf.
Fluidez Espacial y el Horizonte como Protagonista
La distribución interior está optimizada para el disfrute del paisaje: todas las habitaciones ofrecen vistas ininterrumpidas del horizonte marino. Las áreas comunes (sala, comedor, cocina) se agrupan en un solo espacio abierto, con desniveles estratégicos que enriquecen la convivencia familiar. La luz cenital refuerza la sensación de amplitud y ligereza.
Calidez Interior: Madera para el Refugio Costero
El diseño interior enfatiza la calidez, utilizando abundante madera. Este ambiente se percibe como rústico pero acogedor, generando una atmósfera relajada que invita al descanso y al estado de ánimo vacacional.



